El comienzo de un final

  • Este debate está vacío.

El comienzo de un final

  • Senua
    Participante
    Offline
    Registro: 1 agosto 2019
    Temas: 1
    Respuestas: 1

    ¡Hola! Me llamo Senua. Hoy he decidido participar en este foro ya que creo que en mi lucha contra el TOC puede ser beneficioso. Todo tiene un comienzo y espero que el final llegue pronto de este llegue pronto. Si quieres conocerme un poquito más te invito a que leas mi historia.

    Desde que tengo uso de razón he sido muy miedosa a sentirme sola, al rechazo, a la confrontación. Cuando estaba en el colegio tenía un grupo de amigas a quienes se les daba bien hacerme sentir insegura día tras día a base de desprecios y rechazo. Claro esta que si mi inteligencia emocional hubiese sido sana a esa edad no debería haberme afectado tanto, pero supongo que no se puede pedir heroicidades a una niña de 8-9 años. Mi miedo a diario y la incertidumbre a qué podría pasar era tal que cada noche hacia rituales porque si los hacia tendría buena suerte al día siguiente. Estos rituales iban desde apagar la luz de cierta forma y meterme en la cama de forma correcta, y lo repetía una y otra vez. Recuerdo estar un día hasta la una de la mañana y llorar porque algo en mi cabeza decía que tendría mala suerte al día siguiente. Cuando tenía buenos días asumía que era por mis rituales, pero cuando los tenía malos no razonaba que los rituales no tenían nada que ver, ni para la buena ni para la mala suerte.
    A nivel social esto me trajo algunos problemas que solo hacían más que reforzar mis miedos frente al rechazo.

    Pasaron unos años y comencé el instituto. Seguí compartiendo clase con aquellas amigas de la infancia, pero logré despegarme poco a poco de ellas ya que fui conociendo a nuevas personas, cada cual más encantadora. Un día me sinceré con una de estas nuevas amigas, le dije que no me sentía bien con mis amigas y el por qué. Días más tarde unos amigos estaban criticando duramente a esta chica con la que yo me había sincerado. Me preguntaron mi opinión y la dije, “cada uno puede hacer lo que quiera”. Horas más tarde fui acusada de decir barbaridades sobre esta chica y en venganza esta chica les contó todo lo que dije a mis amigas. Ese día fue horrible, tenía a mas de 12 personas gritándome y pidiéndome explicaciones. Quienes me acusaron sabían la verdad pero se limitaban a sonreír y decir que yo había dicho todo aquello. Los meses siguientes fui obligada por mis padres a asistir a clase, cosa que creo no fue nada bueno para mi. Comenzaron los ataques de pánico, las pastillas para poder dormir y las pastillas para sobrellevar el día a día. Todos los días era sometida a burlas, rechazos, insultos, amenazas. Toda la clase y personas de otras clases me retiraron la palabra o me decían cosas referente a ese tema. Mis amigos, que estaban al margen de esto, me dieron de lado. No recuerdo si en esta época hacía rituales.

    Conforme pasaron los años comenzaron las obsesiones más fuertes y rituales. Todas las relaciones que tenía eran superficiales porque me daba miedo a dar mi opinión sobre otras personas. Pensaba que el cualquier momento me traicionarían o había conspiraciones contra mi. Me volví supersticiosa, desde miedo al número 13 a miedo a la religión. Cuando era pequeña
    le tenía mucho miedo a pensar en el diablo y en mi cabeza pensaba “ojalá el diablo me poseyera”, cosa que me aterraba, entonces hacía rituales para que eso no pasase. Todas aquellas cosas a las que temía estaban en mi cabeza a base de “y si…” o afirmaciones. Todos los días tenía que hacer las cosas de una determinada forma porque si no me daría mala suerte.

    Comencé a informarme sobre qué eran esos pensamientos y me topé con gente a la que también le pasaba lo mismo pero con otros miedos. Estaba tan harta y tan aterrada que busqué la forma de enfrentarlo. Vi que algo que se podía hacer era la Técnica de exposición y prevención de respuesta y comencé a hacerlo yo sola. Debería haber acudido a un profesional para que la guiase pero me daba vergüenza hablar de esto, porque creía que quedaría como una loca. Empecé a echarle cara a mis miedos, en algunos mi ansiedad se disparaba pero bajaba poco a poco, en otros lloraba muerta de miedo. Lo cierto es que puedo decir feliz que todos aquellos miedos no me afectan. Sigo teniendo alguno de aquellos pensamientos pero tal como vienen, se van. El problema esta siendo ahora y creo que es uno de los momentos más difíciles que estoy teniendo. Desde hace poco estoy asistiendo a un psicólogo y me esta ayudando mucho de cara a mi ansiedad pero cuanto más aprieto a mi ansiedad más fuerte se hace.

    Siento que es el último paso que me queda por dar pero realmente esto me esta dando más miedo que ningún otro y ¿sabéis por que? Porque tiene que ver con superar lo que me pasó en el instituto. Actualmente estoy en la universidad y he hecho nuevas amistades. Tengo un pequeño grupo en el que con el paso de los meses comenzaron a surgir problemas y yo hice piña con otro chico del grupo. A ambos nos parecía mal muchos de los comportamientos y detalles que tenían y dábamos nuestra opinión sobre el resto. Con el paso del tiempo los problemas se fueron solucionando/olvidando y volvimos a tener más contacto. En mi cabeza siempre tuve un pensamiento de “conmigo o contra mi” sobre mi amigo y creo que no es nada sano. El tema es que este año estamos en clases separadas pero él coincide con el resto en algunas clases y tengo metido en la cabeza que les va a contar todo aquello que hablamos sobre el resto y que en venganza estos les dirán al resto de la clase mierda sobre mi. ¿Os suena? Sin embargo intento racionalizar este miedo diciéndome que es mi amigo y me lo ha demostrado. Cuando hablaron con él para arreglar las cosas él en todo momento dijo que ambos estábamos bien con el resto pero yo estuve una semana obsesionada conque les habría dicho mierda sobre mi. Observaba el comportamiento de cada uno de ellos para ver si veía el mínimo indicio de que algo iba mal. Esta es otra de mis obsesiones. Cuando alguien esta “raro” me echo la culpa, creo que es por mi, porque he hecho algo mal o no le caigo bien. Esto me lleva a sentir la necesidad de ser extremadamente servicial y hablar con esta persona porque no puedo estar con la duda de si le pasa algo o no conmigo. De hecho soy así con todo el mundo, hasta con gente que o no me interesa o no merecen la pena. Como estoy en esta incertidumbre de qué pasará y si les dirá algo o no, llevo una semana paralizada, literalmente no hago nada. Me da miedo empezar algo (un libro, ir al gym, un videojuego) porque creo que se quedará manchado de mala suerte porque estoy en una época de mala suerte.

    Mi psicólogo dice que tengo que tener fe en las personas, confiar y racionalizar que es mi amigo. Dice que tengo que hacer actividades aunque me den miedo y me aterra. Me aterra empezar algo y pensar que eso me traerá mala suerte. Me aterra sentirme feliz para que dentro de unos meses descubra que mi amigo ha dicho todo lo que hablamos.

    Espero que hayáis disfrutado de mi historia y espero ser capaz de superar esto. Al final, qué son unas horas o días de sufrimiento frente a una vida sin estos pensamientos. Gracias por leerme.

    0
Viendo 1 entrada (de un total de 1)

Debes estar registrado para responder a este debate.